Vender ropa usada, consejos de marketing para lograrlo

En muchas ocasiones, cuando tenemos que hacer limpieza en los armarios, en los altillos, encontramos un montón de bolsas de ropa de otra temporada que ya no nos ponemos, porque no nos sirven o simplemente porque no han pasado de moda y ya no se llevan. Esa ropa que está ahí ocupando sitio en nuestra casa y que no va a volver a nuestro armario puede pasar de ser un estorbo a una fuente de dinero, si la conseguimos vender, especialmente por Internet, donde se está dando un auge tremendo de este tipo de productos de segunda mano. La ropa usada puede servir perfectamente para otra persona, siempre que esté en buen estado, y aunque tú pienses que tus viejos pantalones o ese suéter tan antiguo que tienes no le va a interesar a nadie, seguro que hay gente que está dispuesta a pagarte por ellos.

La venta online de ropa usada a través de diferentes aplicaciones se está volviendo cada vez más popular, seguramente también empujada por toda esta moda vintage que nos rodea y nos hace sentir especial interés en lo antiguo, en lo que muchas veces teníamos guardado en los armarios. Es ropa alternativa que vuelve a llevarse años después y que vuelva a estar de moda, así que podemos hacer negocio con ella si ya no nos la ponemos. Pero claro, tampoco podemos tratar de venderla de cualquier manera. Aunque pienses que el marketing queda demasiado grande para este tipo de ventas, nosotros te vamos a dar algunos consejos para ayudarte a vender toda la ropa que te sobra y ganar algo de dinero, que nunca está de más.

Dónde vender ropa usada

Aunque todavía hay muchos mercadillos en ciudades y pueblos donde se puede vender este tipo de ropa usada, la manera más encilla, rentable y eficaz de deshacernos de toda esa ropa que nos sobra es a través de Internet. Vas a encontrar muchísimas plataformas donde hacerlo, desde ETSY y eBay hasta aplicaciones móviles como Vinted o las típicas de anuncios generalistas de segunda mano como MilAnuncios, donde encontramos miles de ofertas de este tipo. Como nos vamos a centrar en Internet, debemos ser conscientes de que hay ciertas características especiales en la venta online. Necesitaremos la seguridad del pago online por parte del comprador, así como un buen servicio de atención por si cualquier cosa sale mal en el intercambio.

 

Asegúrate de que la ropa está en buen estado

El hecho de querer “deshacernos” de la ropa debe ser algo propio, porque ya no nos esté bien, porque no nos la pongamos más, porque ya no nos guste… Eso no quita que las prendas que vayamos a vender estén en el mejor estado posible. Evidentemente, si son usadas ya no van a estar perfectas, pero hemos de intentar que al menos no tengan grandes desperfectos, como agujeros, o cremalleras rotas. En el caso de que así sea, lo especificaremos claramente en el anuncio, para no dar pie a confusiones o malentendidos. Mejor no confundir a los clientes e ir siempre con la verdad por delante que meternos en un lío por ganar unos pocos euros. Y evidentemente, antes de mandar cualquier prenda, la lavaremos y la dejaremos en el mejor estado posible.

 

Sé realista con el precio

Todos queremos ganar lo máximo posible con este tipo de ventas, pero hemos de ser realistas también con el precio que vayamos a poner a la prenda, porque será, en la mayoría de ocasiones, lo que nos facilite o dificulte el poder venderla. Es una prenda de segunda mano que seguramente no esté perfecta ni mucho menos, y eso hará que el precio baje bastante. Puedes entrar en la misma plataforma donde vas a subir tu anuncio y revisar un poco los precios de los demás en prendas parecidas, para tener una referencia. Además, debes pensar en ese dinero como un extra, porque seguramente sea imposible poseer tanta ropa para vender que nos de para vivir cómodamente de esto. No nos ganamos la venda vendiendo ropa de segunda mano, así que los precios deben ser adecuados a lo que vendemos.

 

Haz buenas fotografías

Las fotografías, como el precio, son normalmente los dos factores que más atraen a los posibles compradores, sobre todo cuando están viendo un listado casi interminable de anuncios con prendas que podrían interesarles. Unas buenas fotos pueden marcar la diferencia definitiva y hacernos vender esa ropa que tenemos de segunda mano. Las fotografías deben ser claras y sobre todo, equilibradas en cuanto al tono y al color, para no dar lugar a confusiones en ese sentido con el comprador, que pensaba que la camiseta era roja pálida y resulta que al llegar es burdeos y ya no le gusta tanto. Las fotos deben ser de buena calidad, y si hay algún “desperfecto” en la prenda, también lo anotaremos a través de una fotografía detallada.

 

La descripción del producto

En muchas ocasiones no vale solo con poner buenas fotografías o un buen precio, sino que los usuarios quieren también descubrir más del producto en su descripción. Tampoco es que tengamos que escribir un tocho enorme, pero sí podemos dar más datos con respecto a la talla, el tiempo que tiene la prenda, una descripción detallada de su color, sus adornos, etc… La descripción sirve para que el cliente se haga una mejor idea de lo que está comprando más allá de las fotografías, y puede hacernos también enganchar mucho mejor a aquellos clientes que estén indecisos.