
Lima, 20/12/2009 (CNR) -- Perú necesita consensuar posiciones para preparar el camino a seguir hacia la próxima Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, que se realizará en diciembre del 2010 en México.
La congresista Elizabeth León, participante de la reciente cumbre en Copenhague (Dinamarca) aseguró que a nuestro país le falta trabajar una posición única, que sea "abierta, democrática en función a las distintas opiniones y propuestas de la sociedad civil”.
Así mismo, León Minaya consideró que en el encuentro concluido el viernes primaron las posiciones encontradas. “Una posición en torno al concepto económico, y la otra dentro de un marco de derechos de todos”.
Resaltó que sólo en el tema de adaptación y de reducciones de la emisiones de gases invernadero se hayan logrados algunos avances, pues los participantes a la cumbre de Copenhague fijaron un mínimo de 20% como el tope para dichas emisiones.
“Dependerá de la voluntad política para que se concreten esos acuerdos, por que no son vinculantes y no se ha logrado ni realizar un protocolo”, añadió.
Informó también que se acordó establecer una comisión de vigilancia al cumplimiento de las emisiones topes. Dijo que en nuestro país esa comisión deberá trascender el ámbito del Congreso de la República e involucrar a instituciones como la Defensoría de Pueblos, la Iglesia, organizaciones de sociedad civil y autoridades.
“Será una comisión vigilante y ciudadana de los recursos que se asignan al Ejecutivo para la adaptación del cambio climático, y será una comisión que mantenga una adecuada información a las poblaciones beneficiarias”, precisó.
La parlamentaria indicó que en la Conferencia de las Naciones Unidas se expuso que en América la gran divergencia que existe entre sus países respecto al cambio climático, “pese a que somos los más vulnerables y albergamos tantos recursos amazónicos y agua”.
En ese sentido, estimó que América estaba dividida en tres grupos: los países que conforman el bloque de la Alternativa Bolivariana para la América (ALBA); Perú junto a Colombia; y por otro lado, Brasil.
“El ALBA planteaba el tema con un enfoque de derecho que coincidimos, pero ideologizó un tanto el tema, cuando aseguró que el sistema no funciona y hay que construir un nuevo sistema para poder negociar”, refirió.
En tanto que Perú y Colombia fortalecieron la negociación sobre los certificados por los bonos de carbonos que se concretan a través de la bolsa mundial. “Y Brasil ofertaba a otros países hasta 10 millones de dólares para trabajar la disminución de gases invernadero, pero sin dejar de considerar trabajar en los biocombustibles en desmedro de su propia Amazonía”.