Lima, 22/06/2009 (CNR).- El secretario general de la federación minera, Luis Castillo, responsabilizó tanto al gobierno como a la minera Doe Run de la problemática que atraviesan sus trabajadores, lo que ha provocado el inicio hoy de una paralización indefinida en la ciudad de La Oroya (Junín).
“Los trabajadores no tenemos culpa de nada. Ha habido mala administración y, sobre todo, irresponsabilidad del gobierno por no fiscalizar correctamente a la empresa. ¿Por qué tenemos que ser los trabajadores los que estamos en este problema?”.
El dirigente detalló que sus demandas se centran en el respeto al derecho al trabajo y en la vigencia de la fundición de La Oroya, por lo que las pistas de acceso se hallan bloqueadas y todas las fuerzas vivas de la ciudad se han sumado a la medida.
Por la mañana, el ministro de Energía y Minas, Pedro Sánchez, descartó la intervención del Estado en la problemática de Doe Run porque el tema es estrictamente empresarial.
Para Castillo, es “lamentable” esa actitud del gobierno porque, según él, ello significa que cualquier empresario en nuestro país puede hacer lo que le da la gana.
“Muestra una vez más la falta de voluntad política para solucionar el problema. El gobierno tiene responsabilidad porque no fiscalizaron ni dijeron 'esta boca es mía' cuando la empresa hacía lo que le venía en gana”, indicó en diálogo con la CNR.
“Si la empresa está quebrada, como ya hay indicios, no podemos esperar que los trabajadores se vayan a la calle. El gobierno tiene que reaccionar, y si no, quién”, acotó.
Por ello, exigió a las autoridades tomar cartas en el asunto y formar una comisión de alto nivel en la que participen las autoridades locales, el ministro Pedro Sánchez y los representantes de Doe Run.