Iquitos - Loreto, 20/03/2009 (CNR) -- El presidente de la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (AIDESEP), Alberto Pizango, expresó el respaldo de su institución a la lucha de los pueblos Secoya y Kichua, emplazados en las riberas de los ríos Napo y Putumayo, respectivamente, ante la concesión a la empresa brasileña Petrobras del lote 117, ubicado en la zona de reserva del Gueppi, al norte de la provincia de Maynas (Loreto).
Pizango Chota aclaró que no se oponen al desarrollo; empero, dejó en claro que existen muchas formas de proporcionar desarrollo a la zona, y que los recursos de la misma deben ser manejados por las propias comunidades indígenas del Alto Putumayo.
“No se trata de oponernos por oponernos, se trata de que nosotros no queremos pasar por lo que están pasando actualmente nuestros hermanos Achuar del Río Corrientes, (Nauta). Ahí están las consecuencias y todo porque el gobierno o el Estado no tiene normas que garanticen el cumplimiento de los estándares internacionales”, aseveró.
En ese sentido, indicó que es falso decir que sólo el petróleo da el desarrollo, pues tales afirmaciones no buscarían otra cosa que arrinconar y limitar las posibilidades de las comunidades nativas.
“Tenemos la experiencia del Río Corrientes, 36 años de explotación hidrocarburífera que tienen los pobladores de la zona. Preguntamos, ¿qué se ha hecho en la Amazonía? ¿Cuáles son los recursos que se han distribuido en la Amazonia realmente? Solamente pobreza, contaminación, destrucción y muerte. ¿Es eso lo que queremos para el pueblo Secoya y Kichua?”.
De otro lado, adelantó que los pueblos originarios no tomarán parte de las audiencias públicas convocadas por Perupetro y Petrobras. "Son reuniones informativas y no consultivas. Ellos vienen a decirnos lo que van hacer y no a escuchar lo que nosotros sentimos y queremos”, sentenció.
Rubén Meza - Radio La Voz de la Selva