:: Velit sospecha de mineras y petroleras
Lima, 03/11/2008 (CNR) -- Empresas con grandes presupuestos, y con el objetivo de remover a ciertos actores políticos que obstaculizarían sus intereses económicos, estarían detrás de las recientes interceptaciones telefónicas, que han afectado incluso al propio presidente de la República.
Así lo sostuvo Juan Velit Granda, ex jefe del Consejo Nacional de Inteligencia (CNI), quien a través de la Coordinadora Nacional de Radio (CNR), expresó sus sospechas respecto a la presunta participación de compañías mineras y petroleras en el denominado "chuponeo".
Explicó que debido a las características de los audios difundidos en las últimas semanas, quedaría descartado que se trate de los mismos equipos de interceptación utilizados durante el régimen fujimontesinista.
Velit indicó que tales instrumentos no sólo son obsoletos, sino que además fueron desmontados por mandato judicial. "Hoy, esta impecable interceptación telefónica, que tiene un nivel de sofisticación muy alta, no ha sido hecha por esos equipos; esto es mucho más moderno, mucho más caro y al cual sólo pueden tener acceso, por sus niveles de precio, empresas que manejan altos presupuestos".
"Podría sospechar de empresas mineras, petroleras, o que están involucradas en la venta de armas, que pueden tener algún interés político y económico para sacar a algunos actores que les están obstaculizando en su normal desenvolvimiento", agregó, tras remarcar que ésto se encuentra en el plano de la mera especulación.
De otra parte, Velit advirtió que el "chuponeo" compromete no sólo a la clase política, sino principalmente, la seguridad del Estado, pues los diálogos entre el primer mandatario y sus ministros, o las coordinaciones entre los altos mandos militares o policiales perdieron su carácter confidencial.
"Estas informaciones no son ya privadas, no son ya secretas (...) cualquier persona las puede escuchar y más aún, puede comprarlas", lamentó.
Así mismo, señaló que la interceptación telefónica constituye una flagrante violación a la privacidad de las personas, derecho que el Estado debe garantizar a los ciudadanos. "Si han interceptado el teléfono de la Presidencia, ¿qué otro no pueden interceptar?", se preguntó.
Como se recuerda, un diario de circulación nacional reveló ayer que el prófugo ex ministro de Pesquería, Rómulo León, habría intentando conversar personalmente con el presidente Alan García.
Los diálogos muestran a un insistente León en busca de una prometida entrevista con García frente a su secretaria, Mirtha Cunza, que no tiene respuesta positiva. Empero, el tono de las declaraciones de León sugieren cierta familiaridad y confianza con el primer mandatario.