Lima, 10/11/2007 (CNR) -- La paralización indefinida que acatan los productores cocaleros desde el 29 de octubre viene generando inestabilidad en los valles de Monzón, Huallaga y Aguaytía, entre los departamentos de Huánuco, San Martín y Ucayali.
Así lo sostuvo el el periodista y corresponsal de la Coordinadora Nacional de Radio (CNR), Felipe Paucar Mariluz, quien rechazó las versiones oficiales referidas a un supuesto fracaso del paro indefinido convocado por la Confederación Nacional de Productores Agropecuarios y de las Cuencas Cocaleras del Perú (CONPACCP).
A través del programa "Análisis Nacional", Paucar detalló que, tras recorrer los valles arriba mencionados, pudo constatar la existencia de unas 20 mil hectáreas de terreno dedicadas al cultivo de coca.
"En Monzón, son seis mil hectáreas; en Huallaga, Leoncio Prado, Tocache, Lamas y Mariscal Cáceres, diez mil; y en Aguaytía y Padre Abad, otras diez mil hectáreas", detalló.
De igual modo, señaló que la Empresa Nacional de la Coca (ENACO) estaría captando apenas un seis por ciento de toda la producción de hoja de coca. Así mismo, denunció que la falta de financiamiento han dificultado la aplicación de programas de cultivo alternativos en Huánuco, San Martín y Ucayali.
Además, citó las asimetrías en los aportes que se reciben de parte del gobierno norteamericano para combatir el narcotráfico. "Estados Unidos ha invertido 3.500 millones de dólares para aplicar el Plan Colombia; y a Perú le ha otorgado 444 millones en ayuda militar, entre 1998 y el 2005". Por ello, el narcotráfico ha aprovechado esta coyuntura para fortalecer su presencia en el oriente.
Cabe agregar que la experiencia de Felipe Paucar está plasmada en su libro “La Guerra oculta en el Huallaga, Monzón y Aguaytía: La política y el poder corruptor del narcotráfico, 30 años de violencia en Huánuco, San Martín y Ucayali”.
Como se sabe, las 18 cuencas cocaleras del Perú acatan una huelga indefinida a fin de demandar al Ejecutivo el cumplimiento de los acuerdos contenidos en el "Acta de Tocache".
El documento, firmado en abril por el entonces ministro de Agricultura, Juan José Salazar, estipulaba el cese de la erradicación de hoja de coca hasta completar el empadronamiento de los productores.