prostituta

Cada vez son más las mujeres que defienden su derecho a hacer con su cuerpo lo que desean. Algunas de ellas, creen que prostituirse es un derecho y que nadie, ni siquiera el Estado, puede obligarles a comportarse de una u otra manera, por lo que deciden ser libres a toda costa.

Con el aumento de este tipo de mentalidad, la prostitución se está abriendo paso en los sectores más insospechados. Si miramos lo que ha sucedido a lo largo de la historia, podemos darnos cuenta de la enorme evolución que han ido experimentando las prostitutas.

Las casas de putas y la prostitución callejera reinaron durante siglos en España, posteriormente, se fueron abriendo paso con el auge de internet usando portales como Mileroticos, y hoy en día, también las encontramos en los locales de ocio nocturno. En las discotecas es posible no solo disfrutar de bebidas y música a todo trapo, sino que además existe la posibilidad conocer a una chica de compañía que permita terminar la noche con broche de oro.

Locales de ocio nocturno: un escaparate para muchas escorts

Las prostitutas han ampliado sus fronteras y ya no se limitan a transitar por las calles rojas de la ciudad, o a trabajar en casas de citas, sino que además, acuden a domicilios privados y se recorren los locales de ocio nocturno más transitados buscando clientes potenciales.

Se da el caso que, en muchas circunstancias, las discotecas y locales de ocio nocturno más famosos de la ciudad son frecuentados por chicas muy hermosas, que después de ser invitadas a un par de copas, ofrecen sus servicios a los jóvenes que se encuentran en estos sitios.

De esta manera, los chicos que desean una noche apasionada de sexo pueden tratar directamente con una escort hermosa que le ofrece la posibilidad de intimar con ella, a cambio de una suma de dinero.

La aceptación de la prostitución entre los jóvenes

El concepto que posee la sociedad con respecto a la prostitución está cambiando. Ya no se ven a estas mujeres como chicas explotadas o víctimas de trata, sino que cada vez es más común ver a chicas que son completamente dueñas de su cuerpo y se dedican a la prostitución por voluntad propia. Ellas fijan sus tarifas, sus horarios y deciden a qué clientes aceptan, y a cuáles no.

La población más joven forma parte de uno de los sectores que ha comenzado a aceptar la existencia de las acompañantes femeninas y a enfrentar esta situación como un acto de cotidianidad.

No es secreto para nadie que los locales de ocio nocturno se llenan de chicos jóvenes con ganas de pasarlo bien, y que en la mayoría de los casos acuden a este tipo de locales con ganas de divertirse, emborracharse y tener relaciones, incluso cuando es a cambio de dinero. En este tipo de locales, los chicos tienen la posibilidad de gozar bebiendo y bailando, además de tener la oportunidad de conocer a una mujer que esté dispuesta a tener un encuentro sexual con ellos. Esta situación provoca que cada vez sea más normal observar la prostitución como un acto lúdico como otro cualquiera.

Aumento de la visibilidad de la prostitución

La prostitución callejera ya no es la única forma que encuentran las trabajadoras sexuales para ofrecer sus servicios. Ahora las mujeres pueden vender servicios sexuales dentro de casas de citas, por internet, o en locales de ocio nocturno.

Los estigmatismos de que la prostitución es algo malo y que debe erradicarse a toda costa. Parece que poco a poco se están transformando en la concepción de una visión más global, más liberal y abierta que conlleva a una mayor aceptación.

La sociedad está empezando a diferenciar entre la trata de persona en donde las mujeres que son obligadas a prostituirse, y los servicios de acompañamiento que llevan a cabo las chicas de manera autónoma y sin ningún tipo de coacciones.