Películas

Días de radio, obra indispensable de Woody Allen

Polémico, controvertido, genial, impredecible… Son muchos los adjetivos con los que podemos catalogar a Woody Allen, seguramente uno de los cineastas más importantes de las últimas décadas. El neoyorkino ha conseguido hacerse un hueco en el olimpo de los dioses del sétimo arte, muy cerca de Billy Wilder y de otros grandes cómicos, gracias a sus películas donde actuaba, guionizaba y dirigía. En los últimos años, diversas acusaciones de maltrato y de acoso sexual por parte de uno de sus hijos han manchado por completo la carrera de este genial cineasta, que ya fue absuelto una vez de esos cargos hace años. Para muchos, hoy por hoy, Woody Allen es uno de los directores más apestados de Hollywood. Nadie quiere trabajar con él, a pesar de ser una leyenda viva. Sus películas, sin embargo, siguen considerándose obras maestras.

Desde Annie Hall a Bananas, pasando por El Dormilón o Manhattan, hasta algunas más recientes como Midnight in Paris o Vicky Cristina Barcelona, el cineasta ha sido uno de los más prolijos de su generación, tomando un ritmo de casi una película al año en los últimos tiempos. Cierto es que al enfrentarse de nuevo a estas acusaciones, Allen ha visto cómo su pedigree bajaba muchísimo. Sus últimas producciones han sido para los estudios de Amazon, que incluso llegaron a rechazar una serie que iba a producir y dirigir. Con problemas para grabar nuevas películas, Allen se desquita en su autobiografía recién publicada, A propósito de nada, dando su versión sobre los hechos de los que se le incriminan, pero hablando también de toda su vida, de su trayectoria y de sus películas, con especial cariño en algunos casos. El de Días de Radio es uno de ellos, tal vez no de las más populares, pero si una de las más peculiares del director.